Según datos oficiales de la Secretaría de EEl sector de la generación distribuida (GD) en Argentina atraviesa un fuerte crecimiento, impulsado por los recientes ajustes en las tarifas eléctricas y la mejora en la rentabilidad de los proyectos.
Según explicó a pv magazine el ingeniero electricista y especialista en energía solar Martín Ponsá, las tarifas eléctricas estuvieron congeladas desde 2019, y los aumentos posteriores cambiaron de manera significativa la ecuación económica de los proyectos fotovoltaicos. A esto se suma que los precios de los equipos —especialmente inversores y paneles— se encuentran en mínimos históricos, junto con una fuerte competencia en el mercado laboral. Estos factores redujeron considerablemente los plazos de amortización: mientras antes el repago de una instalación rondaba los siete, ocho o diez años, hoy se ubica en torno a los tres o cuatro.
Ponsá comenzó a trabajar en el sector en 2019, tras la implementación de la Ley 27.424. Recuerda que en ese momento no había profesionales disponibles para certificar oficialmente los proyectos y que el desconocimiento era generalizado, tanto entre los técnicos como en las propias distribuidoras como Edenor y Edesur. Aprendió los procedimientos junto a las empresas y desde entonces se especializó en la gestión burocrática y técnica necesaria para habilitar usuarios-generadores, trabajando codo a codo con los instaladores.

El especialista indicó que ya participó en cerca de 400 habilitaciones de usuarios-generadores, tanto residenciales como industriales, que representan aproximadamente 7 MW de capacidad instalada acumulada. Alrededor del 70% de esas instalaciones corresponde a usuarios residenciales. Y si bien el crecimiento inicial se concentró en barrios y countries privados, el sector industrial ya está reconociendo la oportunidad y comenzando a ingresar al mercado.
El mercado Argentino
En cuanto a la evolución del mercado argentino, Ponsá destacó que en 2019 había apenas 67 usuarios-generadores registrados, mientras que para marzo de 2026 esa cifra trepó a 4.253 usuarios, con una capacidad instalada total de 143 MW. Aclaró, sin embargo, que el número real probablemente sea mayor, ya que las instalaciones aisladas (off-grid) y los sistemas que nunca completaron el trámite formal de conexión a la red no figuran en las estadísticas oficiales. Estimó que podría haber más de un 40% de instalaciones que pasan completamente inadvertidas.
Respecto del rol de las distribuidoras, observó que algunas empresas todavía ven a la generación distribuida como un fantasma, aunque sostuvo que el sector también abre nuevas oportunidades de negocio. Señaló la posibilidad de que cooperativas y distribuidoras desarrollen sus propios parques solares para reducir los costos de abastecimiento.
Ponsá resaltó además que Argentina comenzó a implementar programas de incentivos fiscales para la eficiencia energética y las energías renovables. El recientemente sancionado Decreto 242 otorga incentivos a la inversión en paneles solares, almacenamiento de energía y equipos eficientes orientados a pequeñas y medianas empresas (pymes), lo que también contribuye al proceso de amortización.
El ingeniero reconoció que el desarrollo del mercado local todavía está por detrás de países como Brasil, Chile y Colombia, pero valoró que el crecimiento argentino se haya dado por puro esfuerzo privado, en un contexto de financiamiento limitado y falta histórica de incentivos.
Finalmente, mencionó que uno de los modelos que busca promover en Argentina son los contratos de compra de energía (PPA) on-site para clientes industriales, similares a los que conoció trabajando en España. Aunque admitió que persisten obstáculos económicos, sostuvo que el modelo podría replicarse con éxito a nivel local: hay muchas cosas que ya funcionan en otras partes del mundo y que se pueden copiar y adaptar.
Fuente: PV Magazine Lationamérica
PV Magazine Latinoamérica — «Argentina crece en la energía solar»
